Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, julio 30, 2006

FIN DE LA TEMPORADA

Caballeros, como tantos otros están haciendo en estos días de verano, les anuncio el cierre temporal de esta modesta tribuna de opinión debido a que, su único ocupante, es decir, yo, se marcha a disfrutar de unas vacaciones para descansar, para olvidar la rutina y para otras actividades propias del estío vacacional. No teman por mí, pues no he de viajar en esta primera parte de mi holganza en avión, servicio cuyo estado en España es desolador. Los salvajes (por ser original) acontecimientos acaecidos en el aeropuerto de El Prat han servido para mostrarnos dos cosas: cómo es un país en el que no hay gobierno ni fuerzas que mantengan el orden público; y la valía de la ministra de cuota (la de Fomento), que sólo una vez capeado el temporal ha desenterrado su teñida y seca cabeza.

Pero no hablemos de política en la despedida. Hablemos de libros, o de música. De lo primero les puedo hablar muy bien de El candor del padre Brown, de mi querido Chesterton, un título ideal para quienes busquen relatos de misterio sumamente singulares y con un toque poco menos que filosófico. A destacar el redimido villano de turno, el grandullón Flambeau. Y como sé que pensarán que soy un anticuado, pondré sobre la mesa algo más moderno... ¡Qué digo! Demasiada basura donde equivocarse, así que no sé, digamos que El pintor de batallas, de Pérez-Reverte, está bastante conseguido. Mejor volvamos a siglos pretéritos. Vivian Grey, de Benjamin Disraeli (importante estadista inglés del siglo XIX, de la talla de Cánovas). Lo difícil es encontrarlo, pero es una joya. De música, los ochenta: Stay Hungry, de Twisted Sister.

En fin, acabando con la temporada, hecha la crítica al Gobierno, hechas las sugerencias culturales, tengo que hacer los agradecimientos. Unos agradecimientos que van por ustedes, queridos lectores, por estar ahí y por leer estos escritos, y por comentarlos, claro está. Mi regreso ha de producirse a principios de septiembre, aunque a mediados de agosto he de recalar uno o dos días en Madrid, por lo que espero actualizar entonces y leer las actualizaciones de mis asociados. Sin más, y sinceramente suyo, hasta la próxima.

miércoles, julio 26, 2006

RETRATO DE ZAPATERO

También en El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, encuentro una de las más acertadas descripciones de Zapatero que han llegado hasta mis ojos. En el libro, esta descripción no es la del inteligente y carismático Kurtz, sino la del mediocre director de la Estación Central. Le sienta como un guante. Véanlo:

"(...) Su aspecto, sus rasgos, sus modales y su voz eran vulgares. Era de mediana estatura y de constitución corriente. Sus ojos, de un azul corriente, eran notablemente fríos, y sin duda podía hacer que su mirada cayera sobre uno tan incisiva y pesadamente como un hacha. Pero incluso en estas ocasiones el resto de su persona parecía desmentir tal intención. Por lo demás, únicamente en sus labios había una expresión relajada, difícil de definir, algo furtivo entre sonrisa y no sonrisa; lo recuerdo, pero no lo puedo explicar. Era inconsciente (me refiero a la sonrisa), aunque se intensificaba momentáneamente cada vez que había dicho algo. Aparecía al final de sus discursos, como un sello estampado sobre las palabras, que convertía el significado de la frase más usual en algo absolutamente inescrutable. Era un vulgar comerciante, empleado en esta región desde su juventud; nada más. Se le obedecía, aunque no inspiraba ni afecto, ni fervor, ni siquiera respeto. Inspiraba malestar. ¡Eso era! Malestar. No una clara desconfianza definida; siempre malestar, nada más. No tenéis idea de que lo eficaz que puede ser semejante... facultad. No tenía talento para organizar, para la iniciativa, ni siquiera para el orden. Eso se evidenciaba en cosas tales como el lamentable estado de la estación. No tenía estudios ni inteligencia. Su puesto había venido a él, ¿por qué? Tal vez porque nunca estaba enfermo... (...) Cuando iba a su casa con permiso cometía todo tipo de excesos de una manera ostentosa. Marinero en tierra, pero con la diferencia de que lo era sólo en lo externo. Esto se podía deducir de su conversación superficial. No creaba nada; podía mantener la rutina, pero nada más. Sin embargo, era extraordinario. Era extraordinario por el pequeño detalle de que era imposible imaginar qué podía controlar a semejante hombre. Nunca reveló ese secreto. Quizá no había nada dentro de él."

domingo, julio 23, 2006

EL CORAZÓN DEL ESTADO DE DERECHO

En la novela El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, la Sociedad Internacional para la Supresión de las Costumbres Salvajes encarga a Kurtz- el agente comercial enfermo que ha de ser relevado por Marlow- una suerte de guía sobre cómo civilizar a los habitantes del África central. El brillante y elocuente Kurtz la redacta cumplida y razonadamente, a la manera occidental, o sea, hay que llevarles el progreso, etcétera. Pero cuando le sobreviene la locura de la soledad, de la oscuridad, escribe la funesta posdata al informe, una desesperada solución: "¡Exterminar a todos los salvajes!". Ahora traslademos esto a nuestro panorama actual: los salvajes son indudablemente los etarras, a quienes se intenta civilizar e integrar en la sociedad como inadaptados que son con una bajada de pantalones. ¿Y cuando perdamos la razón?

Lo de volverse loco en este país estaría a la orden del día si sólo hubiese política. Por suerte no es así. Con respecto a la negociación con ETA, todo es demencial: la sumisión de la Justicia, la desunión vergonzosa de los partidos en pro de sus intereses, el "todo vale" con tal de conseguir esa mal denominada paz... En fin, es ésta una negociación con terroristas a la española, torcida desde el principio, con enjuagues hacia la mitad y con un nefasto desenlace para los ciudadanos; o bien nos veremos con una ETA reforzada y dispuesta a poner más bombas, o bien las concesiones a ETA para que se disuelva serán tales que el honor del país no las tolerará. Porque no creo que vayan a dejar las armas a precio de saldo, los muy salvajes, y me niego a pensar que Zapatero, por muy Fu Manchú que sea, nos vaya a vender de esa forma.

Al final, con tanta tensión y con tanta leche, acabaremos como Kurtz, determinados a destruir a todos y cada uno de los salvajes en pago de lo que nos han hecho pasar. Ahí está Txapote, el chulesco sujeto, tras las pantallas de cristal blindado, no porque le teman, no, sino para evitar que las víctimas le linchen allí mismo, en la Audiencia Nacional. Dice Acebes que la dignidad de nuestro Estado de Derecho no se perderá. ¿Acaso la ha tenido alguna vez? Así, ¿cuánto pasará hasta que alguien decida hacer justicia por su cuenta?

martes, julio 18, 2006

EL TÍTERE DE FU MANCHÚ ZAPATERO

Luego se quejarán cuando comento que la izquierda de este país da más risa que otra cosa. Si es así, vean este vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=epwdutVf3Ok&search=psoe. Se trata de uno de esos anuncios de campaña electoral. Es del PSOE. Y es un buen ejemplo de sectarismo cómico. Pretende enseñar la diferencia entre izquierda y derecha a un público que da sobradas muestras de idiotez, por lo que no es de extrañar el tono a Barrio Sésamo que destila. No cuesta nada imaginar a Fu Manchú Zapatero manejando los hilos del burlesco títere ante un auditorio entregado de antemano y al que se deja en constante evidencia, pues no son más que palmeros esclavizados que corean: “La derecha es mala”. En cambio, los argumentos que el títere pone en favor de la izquierda son contundentes: los coches adelantan por la izquierda, y también los delanteros en el fútbol. Eso es todo. Ah, sí, y se mofa de las bajadas de impuestos. “Bajar los impuestos es de izquierdas”, creo que afirmó nuestro benemérito presidente. El que se hable mal de la derecha es también una buena razón para votar a la izquierda. Acabado el lavado de cerebro, el títere (que tiene una perilla reivindicativa) se emociona al venir a decir, más o menos, que la derecha es el poder y la izquierda son “todos ellos”. En fin, que para vídeos de absurda bajeza moral, éste.

Además:http://www.youtube.com/watch?v=UVs5Xn4LAsw&search=partido%20popular. Hace una ficción sobre el accidente de helicóptero que tuvieron Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy en Móstoles. Me ha conquistado. Los populares tienen que llevar una importante información al Congreso de los Diputados, una información que el Partido Socialista tiene que interceptar a toda costa. Algún día habré de novelar esa historia, y entonces Fu Manchú Zapatero sí que será malo, malo, malo. Como la derecha.

lunes, julio 17, 2006

MISERICORDIA

Ayer, en una celebración de un amigo en Navalcarnero, vislumbré con estupor las consecuencias del paso del tiempo, y el gran mal que éste hace a las personas. Esta reflexión me viene ahora que he acabado una etapa de mi formación, en un momento en que hago acopio de virtudes y valentía para enfrentarme a la siguiente, la universitaria, que promete lo suyo. Y si digo que fue en Navalcarnero el comienzo de mi toma de conciencia, fue porque hay gente que veo allí que no vuelvo a ver en un año, y eso me condujo hacia algo más: la gente del colegio (adiós, borregos, adiós) con la que difícilmente me volveré a encontrar. A ellos dedico esto, e imploro misericordia por nosotros, por todo el pecado que allí queda y que arrastraremos nos guste o no. Siempre es bueno pedir misericordia al aire.

Dónde están, me pregunto hoy, dónde quedaron, me digo, aquellas gestas gloriosas, aquellos inflados juramentos de lealtad eterna, aquellos ejércitos armados con palos y piedras que acaudillé en aras de la conquista del colegio y el barrio. Desaparecieron, sus miembros se fueron esfumando uno a uno, y de la mayoría no volví a saber. Disueltas estas organizaciones de mi infancia, rotos los sueños de grandeza, me sumí en una amargura que me llevó al cinismo y a un cierto ostracismo. Asentado en mi nuevo colegio, se sucedieron más aventuras y desventuras que ya tendré a bien contar en otra ocasión. Y hasta hoy. A ese sistema también le ha llegado su hora, toca renovarse, adiós muy buenas, sean felices. Es el maldito cambio. Que uno es conservador hasta en eso.

Y ya comprueban con estas palabras lo enternecido que estoy, lo flojo de mi discurso, lo entristecido de mi ser pese a mi supuesta dureza espiritual y mi frialdad. Aquí tienen al crítico de la sociedad apenado porque ve derrumbarse esa misma sociedad que ponía a parir con ahínco. A la postre, llegados a este punto, hasta los enemigos jurados te empiezan a caer bien. Hay optimistas que todavía dicen: "Si ya quedaremos un día, ya nos reuniremos todos". Graciosos hundimiento éste, que todo lo pone del revés. Y yo pidiendo misericordia.

viernes, julio 14, 2006

LA PLAZA DEL CRIMEN

Caminando (bien escoltado) por la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta, donde hace poco fue asesinada la dueña de un quiosco, cosida a puñaladas, uno descubre que el lateral de la Gran Vía que da a esta plaza camufla con su brillo una de las zonas más degradadas de Madrid. Y qué degradación. Pintadas, meadas, heces, mendigos, putas, traficantes de droga y maleantes. Un punto de encuentro para la peor calaña madrileña. Una plaza digna de la santa de la que toma su nombre. Y con una iglesia y todo. El párroco ha de estar muy ocupado con tanto pecador que atender. Pero creo que casi nadie se acuerda de la santa, así como casi nadie se acuerda de la heroica Manuela Malasaña, que murió en la lucha contra el francés en un explosivo dos de mayo de 1808. Pasa un coche de policía. Pasa de largo, digo. Supongo que es la masiva presencia policial prometida. En el centro de la horrenda plaza del crimen, un parque infantil, con sus columpios y toboganes de madera y plástico, y con su coqueta valla vivamente coloreada. Es para los niños. Evidentemente está vacío. De niños.

martes, julio 11, 2006

UNA DE CÁNOVAS

La campana de Huesca es una novela histórica que escribió mi excelso maestro e ídolo Cánovas del Castillo en su juventud. Publicada en 1852, se define como una crónica del siglo XII, y narra el desventurado reinado de don Ramiro, controlado y chantajeado por los poderosos nobles de Aragón hasta que decide, tras una serie de notorias afrentas, hacerles frente y poner fin a su influencia y mandato. Es una novela muy lograda y muy bien escrita, que recomiendo a todo el que guste de este género, el histórico.

Y les voy a copiar aquí unos pocos y breves fragmentos transmisores de ideas que, a fuer de su validez actual, me han resultado interesantes que conozcan bajo la pluma del brillante Cánovas.

- "De otra, el pueblo, a quien rápidamente habían llegado, como suele acontecer, las nuevas del suceso, y no poco alteradas como siempre, y más asombrado que resuelto, vagaba por acá y por allá llenando en copiosa muchedumbre calles y plazas; pero sin expresar ningún sentimiento de aprobación ni de cólera."

- "--Maldito arte el de la escritura--dijo Aznar--. Paréceme a mí que más veces ha de venir en apoyo de la mentira, que no en sostenimiento y defensa de lo que pasa de verdad en este mundo."

- "--Por Jesucristo vivo, que mayor desacato no oí en mis días, ni se oyó en los días de mi padre; y que no he de comer pan a manteles, mientras no queden en libertad como yo mismo don Ramiro y su hija."

- "--Nada hallan difícil las armas--respondió con firme voz Maniferro--: es preciso ir a buscar a los ricos-hombres en sus castillos y colgarlos de las almenas; apellidar guerra por Aragón, y alzar pendones por el Rey."

- "Corrían de uno en otro grupo, los más curiosos, sedientos de palabras, de razones; revolvíanse, bullían, no paraban un punto en ninguna parte los noticieros, poco desemejantes, en verdad, a los noticieros de nuestros días; gente de lengua larga y cortísima conciencia, que hace de las sílabas palabras enteras, de las palabras, discursos; de los discursos, sucesos; de los sucesos, más que Dios podría, que es hacer que nazcan antilógicos imposibles."

- "--... Por San Jorge que he de enseñarte cuánto va de un verdadero rey de armas que viene de poder a poder, con el seguro que le dan las leyes de caballería, a un villano que osa insultar en su propio Alcázar al trono y la nación aragonesa, en nosotros representados. Hola, escudero; no hay más que oír; llevaos a este villano, y echadlo al río desde una torre."

- "--Ahora recelo del pueblo, de los ciudadanos, de esos menestrales que vosotros despreciáis mientras yo los vigilo y sé, a precio de oro, sus más íntimas conversaciones..."

Acaso pondré más de estos fragmentos, pues no he acabado todavía el libro, y se presume grande y digno el desenlace de la épica trama. Los ricos-hombres tendrán su merecido.

domingo, julio 09, 2006

DE AZOTACALLES Y GREÑAS

Puede que esta semana haya dado rienda suelta a mi vena investigadora. En todo caso, si anteayer les daba la tabarra con Fu Manchú Zapatero, hoy, revisando viejos capítulos de Dragon Ball Z, hallaba por casualidad el origen de las sucias greñas que hoy pueblan la nunca de todo rústico barriobajero que se precie de serlo. Capítulos 211 y 212; Trunks y Son Goten se enfrentan a unos participantes juveniles en los combates del campeonato en que luchan. Uno de ellos, el primer rival de Goten, es la clave: pelo negro, cuerpo atlético, rostro de babieca y, cómo no, esa ridícula pelambrera destacando sobre su corto corte de pelo, esa coletilla procaz llevada a la exageración. Este joven luchador (por demás insignificante: Goten lo derriba de un puñetazo) es el punto de partida de la mencionada moda. Estamos hablando de 1991 o 1992.

Hay que decir que el tiempo no importa, las modas son imprevisibles. Los bakalas tampoco son nuevos, vienen de muy atrás, pero su resurgir es sorpresivo. Vale, bakalas verdaderos quedan pocos, lo que se lleva en nuestros aciagos días es una mezcolanza de los usos de la tribu urbana de la música de fábrica más repetitiva e infernal con los de otros grupos social amenazador: los gitanos. Una fructífera adaptación. Los jóvenes reseñados son la respuesta al modelo tradicional de gitano (vulgares vestiduras, adornos de oro, pendientes de aro cual piratas, pelo maltratado y representativo), siendo este estúpido mimetismo algo inconcebible hace años. Sin embargo, se han superado tantos prejuicios que los fanáticos de la cultura de barrio adoptan formas antaño denigrantes con tal de hacerse pasar por duros.

Estos desfasados tienen hartas denominaciones, las cuales no voy a reproducir porque suenan mal, a callejero, a banco infestado de catetos con gorra y guarra de turno bien cogida por el trasero. Y conocemos a la perfección su táctica de guerra predilecta: llamar a más golfos. Así es, sentirse uno de ellos agredido y avisar a sus copiosas huestes, formadas por sus amigos, por sus primos o por sus abuelos, es todo uno. Tienen el dominio casi supremo de la calle, pero no tienen individualidad o estilo. Son una peste pasajera.

viernes, julio 07, 2006

FU MANCHÚ ZAPATERO

He de exponerles esta teoría, cuando menos curiosa, que me ha venido a la cabeza, y empezaré desde el origen de la misma. Hace unos días, Z, un individuo que merodea por la polemista bitácora de Alfredo Urdaci, me hizo una revelación de manera indirecta, consistente en crear una relación entre el legendario villano literario Fu Manchú y Zapatero.

En principio no le di importancia, pero más tarde descubrí que el parecido, físico y moral, era digno de consideración. Así, Fu Manchú, pérfido chino, detesta la civilización occidental, y sus planes para subyugarla son maquiavélicos y retorcidos, tanto o más que los que se guarda Zapatero para la negociación con ETA. Físicamente, la siguiente descripción deja en evidencia las similitudes: "Imagínate una figura clásica de mandarín chino; un hombre de alta estatura; delgado, de miembros recios, felino en sus actitudes y movimientos, con un entrecejo como el de Shakespeare y un rostro de expresión verdaderamente satánica. De su cráneo afeitado pende la coleta tradicional de los hijos del ‘Celeste imperio’. Sus ojos tienen el fulgor magnético de los ojos de la pantera". Salvando las obvias distancias, queda demostrado que Zapatero bien puede ser un Fu Manchú cualquiera, con sus manos perennemente cruzadas bajo el pecho, con sus cejas circunflejas, con su tono amarillento de cara, con su sonrisa maliciosa y falsa, con sus líquidos ojos azules... Sí, Zapatero es un émulo actual de Fu Manchú. Es el terrible Fu Manchú Zapatero. Pero me temo que Rajoy está lejos de ser Sir Denis Nayland Smith, aunque Acebes bien puede pasar como alelado doctor Petrie. Y si lo quieren más claro: Rajoy no es Sherlock Holmes, pero Acebes se da un aire al mojigato Watson.

Seguiremos sobre la pista de Fu Manchú Zapatero. No lo duden.

domingo, julio 02, 2006

LAS SERIES DEL MOMENTO

Las series del momento me ponen, lo digo bien claro. Se entiende que las anglosajonas, pues de las españoles ya hablé en su día, y son todas poco menos que bazofia de risa fácil y tosca factura. Estamos en una era dorada de series: frescas, efectistas, con grandes argumentos, pueden competir con el cine, como es el caso de Perdidos, una serie llena de misterios y, especialmente, muy cara. La cosa se pone aún mejor si pienso en Nip/Tuck. Esta exitosa ficción nos ofrece en bandeja de plata el entrar en el mundo depravado y morboso de las operaciones de cirugía plástica, con todo un catálogo de rarezas anatómicas (por no decir de ruinas anatómicas), y con altas dosis de sangre, humor negro y sexo. Hasta tiene su plantel de villanos, destacando sobre todos ellos el temible Cortador.

Aunque la serie que está más en boga desde hace tiempo es House. Me habían cantado sus maravillas sin que yo pudiese catarlas. Ahora he tenido la fortuna de empezar a verla casi desde el principio en Fox, y me he rendido ante ella, a carcajadas y también con emoción, porque, en el fondo, es en ocasiones dramática y enternecedora. Puede que adolezca de tramas un tanto repetitivas (la enfermedad rara, las deducciones de House, las decisiones difíciles, la cura final), pero es magistral en cuanto a desarrollo y originalidad (esas enfermedades tan extrañas, ya olvidadas hoy en día, como la peste o la lepra). Y tiene una estrella: el propio doctor House (un Sherlock Holmes de la medicina), cuya ironía, honestidad y cinismo son la clave del triunfo aplastante de esta extraordinaria propuesta.

Fox me da un nombre para este apogeo de seriales brillantes: "una nueva generación de series". Mientras la mayoría de series españolas dan vueltas sobre lo mismo, abundando la vulgaridad, o abusan del recurso hiperrealista, las series estadounidenses han sabido renovarse a sí mismas y deleitar como nunca antes lo habían hecho a los espectadores; y así lo hacen, además de las citadas, otras tantas (Mujeres desesperadas u Hospital Kingdom son buen ejemplo de ello). No harían mal en engancharse a alguna, caballeros. Nada mal.