Como una vez exclamara: "¡A mí, hombres!", cuando acudieron algunos los ahuyentó con su bastón, diciendo: "¡Clamé por hombres, no por desperdicios!" (Vida de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio)







domingo, septiembre 24, 2006

UNA ANORMAL PELÍCULA

Hace unos días vi una película de esas que son una prodigiosa rareza. Dirigida por Stacy Title, La última cena (1996) es un atractivo filme oscuro cargado de humor negro, el ingenio perverso que tanto gusta. Cuenta la historia de unos jóvenes liberales (traducido a España los protagonistas serían progresistas, nunca liberales) que celebran cenas dominicales en las que siempre hay un discrepante, normalmente conservadores de la vieja escuela. En una de ellas, al topar con un individuo cuya ideología supera la extrema derecha, se produce un incidente que acaba con la muerte del fascista (lo es con toda justicia). Aunque al principio arrepentidos, los progresistas, licenciados todos ellos, deciden continuar con las cenas y usar veneno con aquellos que no casen con sus avanzadas ideas.

Pronto se sucede un delirante desfile de conservadores, desde el cura anciano al cazador de mendigos, que van siendo asesinados y enterrados en el jardín trasero de la casa de los cinco jóvenes. En su posesión de la verdad absoluta izquierdista, comienzan a matar con mayor placer, casi sin dejar hablar a los invitados, sin darles oportunidades para redimirse. Cierto día, estando el sistema en plena crisis debido a las dudas de la conciencia, el más radical--un negro muy inteligente--consigue traer a la cena a un afamado agitador de la derecha, una especie de Federico Jiménez Losantos interpretado por el eficiente Ron Perlman. Este señor, cuyas diatribas televisivas son bien conocidas por los jóvenes, será el causante de la caída del grupo. ¿Cómo?

No les voy a contar toda la película, pero les diré que el equivalente americano a Losantos es un tipo culto que ha escrito varios libros, y que demostrará a los ya intransigentes universitarios que no es tan extremista como lo han pintado, que es un hombre cabal y lleno de argumentos y buenas ideas, algo que desconcierta al atribulado grupo, el cual veía en él un monstruo a exterminar. Falta la traca final, que dejaré descubran por su cuenta. Véanla si pueden, porque es una película que, entre coñas y veras, te hace reflexionar bastante.

viernes, septiembre 22, 2006

El ÁCIDO DE LA RISA

Muchas bromas a costa del ácido bórico. Para mi gusto, y tras un empacho de ellas, se comienza a traslucir una risa más nerviosa que confiada entre los bromistas de turno (Rubalcaba es uno de ellos, cómo no). José Blanco, en su hilarante y recién estrenado blog, comenta que, acaso en un duro ejercicio de transparencia socialista, ellos tienen el susodicho compuesto químico en Ferraz. Que nadie se asuste, se apresura a aclarar, porque lo usan como insecticida y no con fines delictivos. A renglón seguido vienen más coñas marineras. En resumen, que se están tomando a risa lo del ácido bórico, quizá porque realmente sea un descubrimiento sin importancia o quizá porque ya no saben qué decir ante lo que está empezando a moverse. Mas hoy, en Micromega, Alfredo Urdaci expresa una duda afilada como toda ironía que se precie de serlo: "Lo que no se entiende es que el autor de los informes perdiera el tiempo en quitar un detalle tan baladí". Desde luego, y más siendo el ácido bórico una sustancia tan sumamente divertida.

Ahora, y sin querer emular a Luis del Pino, ¿oyen el tictac?

domingo, septiembre 17, 2006

UN IRLANDÉS EN ESPAÑA

No sé a ustedes, pero a mí me cae bien Ian Gibson. Entiendo que les parezca extraño, porque ¿cómo un conservador puede tener alguna simpatía por el borracho e izquierdista hispanista de origen irlandés? La verdad es que encuentro elogiable el oficio de hispanista, toda vez que alguien se está interesando por mi país y estudiándolo a fondo para escribir gruesos tomos dedicados a él. Otra cosa es que lo hagan mejor o peor, o que sean parciales y manipulen los datos históricos a su gusto y manera. Es obvio que Gibson hace esto último. Pese a ello, no le desprecio. Además, se nacionalizó español en 1984, cosa que no me podía creer. ¿Un inglés en su sano juicio queriendo ser español? Luego descubrí que era irlandés. Y ser irlandés es peor que ser español. De lejos.

Con obsesión, ha escrito principalmente sobre Federico García Lorca y sobre Dalí. Ahora también sobre Antonio Machado, una monumental biografía de más de setecientas páginas (que la titulase Ligero de equipaje debió de obedecer a su peculiar sentido del humor). Méritos documentales (ha tardado seis años en escribirla) y simpatías a un lado, Gibson se excede en dar su opinión en esta obra, lo que la desmerece mucho. Porque no sólo es que se queje constantemente de la derecha española y que deje traslucir una febril manía hacia la religión católica. No. Es que, encima, hace que el pobre Machado se pliegue a su fanática ideología progresista a golpe de letra. Cuando el gran poeta se desvía un poco de la buena senda, ya está su biógrafo machacando y diciendo que no sabía lo que se hacía.

Aun así, no está mal el libro, merecedor de algún premio por el trabajo empleado en él. Aunque vaya por delante la pesadez del autor en castigar a Machado cada vez que, por ejemplo, canta a la Castilla madre y conquistadora en algún poema de la etapa soriana. Luego, con el poeta ya de regreso a un cauce más progresista, Gibson da palmas con las orejas. Pero como ya estoy muy al tanto de la nula objetividad del hispanista, se lo dejo pasar y sigo leyendo. A ver si un día lo veo por Lavapiés y me invita a un café en el Barbieri.

miércoles, septiembre 13, 2006

LOS MIÉRCOLES EN "NAVARRA LIBERAL"

Mi segundo artículo para Navarra Liberal está disponible pinchando aquí. Como no quiero que esto se convierta en un espacio publicitario semanal, les informo de que, por si hay alguien que desea seguirlos, se publicarán en el antedicho diario digital, Dios mediante (a lo César Vidal), cada miércoles. En la elaboración del de hoy tengo que dar gracias a Victrix por un texto suyo sobre el mismo tema que suscitó un comentario mío, el cual, a su vez, me ha servido de base para escribir este nuevo artículo con el que me encuentro bastante satisfecho.

domingo, septiembre 10, 2006

LA MALA EDUCACIÓN

Ya está más que anunciada la vuelta al colegio, hasta en los paneles electrónicos de las carreteras. No deja de ser un placer que cese el desmadre veraniego para dar paso a un otoño romántico y recogido. Eso para los que ya hemos superado el colegio o el instituto, pero ¿igual de contentos o esperanzados estarán los que ahora vuelven a sus tediosas y pútridas clases de instituto de segunda? Es seguro que no. No sólo por una cuestión de limpieza, de higiene básica (esos baños envenenados de orín y excrementos), sino también de seguridad personal, de integridad. Por lo que sé, los centros educativos, y singularmente algunos institutos (tampoco todos), son cada vez más focos de conflictos, a saber: tráfico de drogas o delincuencia cutre orquestada por quinquis, quienes dirigen el cotarro.

En su forma, el panorama educativo es desolador: da asco pasar por delante de un instituto y examinar la hediondez social que allí habita y que acaba corrompiendo a quienes lo frecuentan, desde alumnos a profesores. Pero, dejando de lado la forma y sus consecuencias, el fondo es aún más preocupante. Sucesivas leyes al respecto han logrado empeorar la situación, llegando a quedar nuestro sistema a la cola de Europa. ¡España siempre a la cola del saber y a la cabeza del jolgorio! ¡Y para colmo parece que con orgullo! La nueva ley, de cuyo nombre no quiero acordarme, establece varios puntos irrisorios (la huelga de alumnos) y erróneos, siendo el principal el aumento de las asignaturas suspensas con las que se pasa de curso. Esto hace que disminuya el porcentaje de fracaso escolar.

Porque lo que importa es el porcentaje, la estadística, la propaganda. Lo rentable es afirmar que el fracaso escolar se ha reducido, y la gente tan contenta. ¡Pero a qué precio! Como la aptitud es soterrada bajo mil toneladas de causas, lo que se premia es la ignorancia. Y todavía habrá muchos que no terminen sus estudios pese a las humillantes facilidades que ofrece el sistema, en continuas rebajas. Pero, después de todo, un pueblo de analfabetos beneficia a los políticos. A nuestros sinvergüenzas políticos. Sí, es una redundancia.

viernes, septiembre 08, 2006

DOS BUENAS NOTICIAS

Este viernes ocho de septiembre dos noticias merecen ser referidas en mi espacio, y si lo merecen es porque, siendo deliciosa la primera y esperada la segunda, no han gozado de excesiva publicidad y es posible que ustedes no se hayan enterado. Una es política y la otra literaria. Las dos son buenas.

La primera es que Albert Boadella ha dado una merecida respuesta al alcalde nacionalista de Bellpuig (CiU), que comunicó al intelectual en una infame carta (comentada después por Arcadi Espada en un artículo) que había ganado el premio Boira—una especie de galardón de carácter bufo y pueblerino--por sus posiciones y declaraciones antinacionalistas. La réplica de Boadella no ha podido ser más acertada y, a la par, elegante: "Sin hostilidad ni ironía, pero con serenidad y también con intima satisfacción: váyase concretamente a la mierda, usted, sus premios y la Cataluña que nos pretende imponer". Para más información, aquí.

La otra buena noticia es que ya ha salido a la venta en España la última novela de Stephen King: Cell. En ella, los teléfonos móviles son utilizados por una misteriosa fuerza para volver locos a millones y millones de usuarios, los cuales se verán abocados a una sangrienta lucha con tintes de película de muertos vivientes. Sé que no va a ser Eso o Corazones en la Atlántida, pero seguro que es una obra entretenida y emocionante. Además, en una exageración de sus nocivos efectos, los celulares son los verdaderos causantes del problema. Sobra decir que ni Stephen King ni yo tenemos teléfono móvil.

miércoles, septiembre 06, 2006

COLABORACIÓN

Ya está publicado en Navarra Liberal mi primer artículo fruto de la colaboración que quiero tener con este diario digital. Como siempre, estoy abierto a sugerencias y críticas. El escrito lo tienen aquí: http://navarra-liberal.lastinfoo.es/20060906-los-conservadores.html.

lunes, septiembre 04, 2006

LA VOZ DE SU AMO

Otra vez El Plural. Ya lo había comentado Vitio, del Club Liberal (http://clubliberal.blogspot.com/), poniéndolo como ejemplo del pueril sectarismo progresista. Yo, por mi parte, ya lo había visto antes y tenía en mente reseñarlo aquí. Como digo, el nada plural El Plural nos vuelve a dar una muestra de lo que es capaz de hacer. La información de mi diario digital favorito era sobre la victoria de España en el Mundial de baloncesto. No importa que no se hubiesen ocupado de ese evento hasta el triunfo final, lo que interesa es el titular: "España arrasa en el deporte que practica Zapatero". ¡Toma ya! Qué gran desfachatez y qué grande mi risa. Qué magistral forma de contar las cosas la de los esclavos de Fu Manchú Zapatero.

domingo, septiembre 03, 2006

HABLANDO EN PLURAL

El Plural (http://www.elplural.com/) es uno de tantos periódicos digitales. Pero es uno de los pocos que se declara "progresista". Ya tenemos las risas aseguradas. Tanto en contenido como en forma, me atrevería a decir que es un apéndice de la página del PSOE o, en otro orden de cosas, una versión para adultos de la infame Los Genoveses. Esto no significa mucho: en vez de inventarse noticias burlescas contra el PP, hablan de noticias contra el PP que invitan a la burla. A burlarse de ellos, o sea. Es lo que estoy haciendo ahora. ¿Que por qué me meto en esa página y no en Libertad Digital (http://www.libertaddigital.com/)? En fin, pues sencillamente porque me apetece criticar ese panfleto y tenía que informarme. No me ha decepcionado, un solo vistazo y hasta un chiquillo podría ponerles verdes.

En primer lugar, su nombre es una mentira, una falsedad muy al uso del progrerío, que va siempre de fachada. Porque El Plural no es nada plural. Que yo sepa, no hay opiniones para todos los gustos y colores, y, es más, él mismo diario se define: "progresista". Es decir, que la pluralidad queda condicionada a ser progresista y, por ende, no la hay. Tampoco es diverso en noticias, ya que la mitad son a favor del Gobierno y la otra mitad ataca al PP. De hecho, anteayer su portada sólo mostraba una serie de informaciones relativas al PP o al entorno de la derecha totalmente mezquinas: que si la verborrea de Losantos, que si la falta de liderazgo de Rajoy, que si Aznar esto o lo otro... Y de noticias de actualidad, nada. Hace unos días, hablando de Montilla, un titular advertía, admirado: "Cuidado con él, las mata callando".

Así pues, entiendo que El Plural hace honor a su inflado nombre al ser múltiple en imbecilidades y desatinos con tal de lamer el trasero al PSOE y echar pestes del PP. Quien visita Libertad Digital, todo hay que decirlo, sabe lo que busca, pero es una página bastante surtida, más independiente de lo que parece y completada por unos columnistas y colaboradores frente a los cuales los pazguatos de El Plural son unos graciosos arlequines, peones de segunda del zafio ejército de medios de comunicación que sirve al Partido Socialista.

viernes, septiembre 01, 2006

LA FRASE DE FU MANCHÚ ZAPATERO

"Durante el franquismo no había españoles." Se trata de una frase de Zapatero que Pedro J. Ramírez, en una de sus cartas del director, aireaba hace ya unas semanas. Con sentencias así, tan tajantes, tan altisonantes, tan imbuidas de verdad, tan crueles, Zapatero es cada día más Fu Manchú: más manipulador y más alucinado. El buen hombre ya se abroga el derecho de decir si alguien es español o no, a la manera de sus amigos nacionalistas catalanes, que hacen lo mismo pero en su terreno. Y, puestos a ello, Fu Manchú Zapatero suspende la españolidad de la gente que vivió durante la dictadura. Es decir, que si alguien nació y murió dentro de ella, fue un nada, un ser despojado de nacionalidad en pro de satisfacer los delirios políticos del Presidente. En todo caso, durante el franquismo, parece querer decir, hubo melones. Él mismo no fue un verdadero español hasta los quince años, cuando murió Franco, momento en que unos y otros habitantes de España recuperaron el derecho a ser considerados españoles. En resumen, la enésima majadería hablada de Zapatero.

Con este análisis quería demostrar que, más allá de su deseo de quedar bien y parecer un político íntegro (hasta en la intimidad, pues la frase se la soltó a un amigo que le hablaba sobre el franquismo, argumentando que algún tipo de apoyo de la población hubo de tener aquel régimen para sobrevivir tanto tiempo), la fraseología grandilocuente de Zapatero es, por lo general, afectada y presuntuosa, propia de un niño pequeño y mimado. Pese a que no fue en público su pronunciación, este rebuzno gubernamental merece entrar en las antologías de citas de Fu Manchú Zapatero, al lado de otras grandes máximas como: "¡Es que soy rojo! Nada me ha enseñado la derecha". Y a este paso, querido gestor, tú tampoco nos vas a enseñar nada más allá de tu anodina estupidez.

Les parecerá un poco tarde y un poco cicatero que hable de esta, en verdad, nimiedad. Pero es que hay bobadas que no prescriben.